Rito

La obra es un alegato contra la mutilación genital femenina. La instalación se presenta como una fiesta, donde el rito ancestral de “purificación” de las niñas, imprescindible para formar parte de su comunidad y no ser rechazadas, se traduce en la extirpación parcial o total de sus genitales externos. Para los adultos “es un día especial”, pero la protagonista sufrirá una verdadera tortura. Los países en los que se practica la ablación están representados por las banderas, aunque en algunos está legalmente prohibido, en comunidades rurales se continúa con esta violación de los derechos de niñas y mujeres. En Europa las niñas que proceden de zonas donde se practica la MGF corren el riesgo de ser mutiladas cuando viajan con sus familias en periódos vacacionales a sus países de origen.