Estoy quemada

Estoy quemada contiene una gran carga reivindicativa. Mi intervención con la plancha, quemando esta sábana de origen familiar, es la expresión de repulsa frente al paternalismo imperante en la dictadura, totalmente discriminatorio y que utilizó a las mujeres para mantenerlo y transmitirlo. Mujeres que eran víctimas y verdugos.

El poso de esos años todavía perdura, pero de igual modo que mi acción ha transformado esta sábana, la sociedad española en particular  ha experimentado grandes cambios a través de las acciones, conductas y pensamientos de las mujeres, que han conseguido derribar barreras y estereotipos.  Aún con todo, hemos de seguir quemando sábanas.